miércoles, 27 de agosto de 2008

Transversionado


Por si alguien no se ha dado cuenta, éste es el blog de un músico, con alguna que otra tabla a sus espaldas. Ocasionalmente, también he ejercido de técnico de sonido a lo largo de los años. No se me ha dado mal del todo, aunque se aprende día a día, por supuesto.

A finales de Julio del 2001, en la explanada del Palacio de Deportes, el Ayuntamiento Oscense organizó un festival de grupos de rock, y cantautores aragoneses, entre los que estaban Transversión, Ricardo Constante, y Joaquín Carbonell. Yo sonoricé a Transversión, y al día siguiente, a Ricardo Constante. En el primer caso, lo hice por amistad, y en el segundo, porque estaba medio inmerso en el proyecto del cantautor Oscense.

El día de Transversión estuvo bien. La mesa que había era una Behringer económica, con la que aún se pudo hacer algo. El grupo en cuestión, que sólo contaba con un par de músicos con ciertas tablas, hacían versiones. Desde Toto, a Everything but the girl.

Los arreglos, producción, y nivel de los músicos del grupo, a pesar de su inexperiencia, eran bastante altos, y lo que "quedó", estuvo a su altura. Bases programadas, potentes solos de guitarra, buena base rítmica, y el desparpajo de las dos cantantes. En eso consitió su "show".

No lo recordaba así. Ayer me pasaron una copia grabada con cámara de vídeo de ese día. Mis recuerdos, of course, eran en "alta definición". Ahora, se han borrado, y han sido sustiuídos por los de una cinta vhs, o Hi-8, todo lo más.

Falta algo, la emoción de esa noche.

Una buena movida, incluídas las actuaciones del día siguiente, que no se ha repetido más. Faltan estas opciones en el verano. Algo que te haga querer salir de casa, y pasar un buen rato, en un ambiente divertido.

domingo, 24 de agosto de 2008

Anatomía

Domingo, 24 de agosto. Hemos plantado cara a los EE.UU. El resultado, no importa. Se ha vuelto a hacer historia. Diez y media de la mañana. Salimos a por el pan, pero antes, damos una vuelta por la ciudad. Las campanas de La Compañía llamaban a misa. Cuatro gatos por El Coso. Dos chicas latinas entablan una conversación superficial. Encefalograma plano por las calles.

Algunos bares comienzan a colocar las mesas. Visto lo visto, no sé qué afluencia de clientes tendrán hoy.

De vuelta casa, un artículo encontrado en internet me llama la atención:

http://www.adn.es/deportes/pekin-2008/20080731/NWS-0731-judias-olimpicas-Hitler-Helene-Mayer.html

Lo más me asusta de él, son las imágenes de las palomas de la paz que el III Reich soltó en la ceremonia de inauguración, con las salvas de los cañones de fondo. ¿Lobos con piel de cordero? ¿Qué se les pasó por la cabeza? ¿Hemos cambiado tanto en 70 años?

Me da que no.

viernes, 22 de agosto de 2008

Rivendell

Un clasicazo de David Caballero, (Gnomusy).

No sé si existe La Tierra Media, pero sí sé que la tierra, está llena de seres mediocres.

El vuelo 5022, llegó finalmente, a su destino.

jueves, 21 de agosto de 2008

Anagastra

Concursos mañaneros. 5000 euros de premio. Una palabra con cuatro "as". 1,10 euros por minuto.

Responde un señor mayor: "Anagastra, que es un medicamento que tomo por las mañanas". Sí, en efecto, es un protector estomacal. Ni anagrama, ni Salamanca, ni bobadas. Recuerdo Telesierra.

Equipos de psicólogos que viajan a Madrid. "Hay que dejar que lloren".

Que las puertas del paraiso, se hayan abierto para todos vosotros. Así lo espero.

lunes, 18 de agosto de 2008

La Nada

Lunes, 18 de agosto. Un paseo por la ciudad. Ni rastro de vida inteligente. El Alcalde y sus acólitos recorrían las calles tomando el escaso pulso al entorno.
Descarga importante de pelo. Más canas, y menos color marrón. El paso del tiempo no perdona nada, ni a nadie.

Vidas de actores que se agotan. Una medalla más, de bronce. La chavala lloraba como si hubiera ganado la de oro.

La risa, va por barrios.

domingo, 17 de agosto de 2008

Olímpicamente idiotizado

Domingo, 17 de agosto. No quedan charangas, no quedan chiringuitos, ni ambiente bicolor. Esta mañana, un abuelo bramaba al viento algo relativo a las mujeres. Se podía escuchar en todo el barrio. 3 medallas por la mañana. Combate a muerte contra la grasa en el horno de la cocina. No dan medallas para esto, ni tampoco tengo una regidora que me enseñe lo que es la "pirólisis". Cachis diez.

Carpenters en la radio de la cocina. El tiempo, ha dejado de correr. Intento recuperarme de The Dark knight. Una pedorrada de un empollón resabido. Ignoro la tarde, ignoro el sol que se pone.

jueves, 14 de agosto de 2008

Mamma mia

Por desconectar, rebusqué en mi lado más pertardo, y marujón, y me acerqué al cine a ver Mamma mia, el músical de Abba, llevado al cine, en el día del espectador.

Normalmente, no me atraen este tipo de películas veraniegas, pero como Abba me encanta desde que compré mi primer cassette de ellos, allá por 1979, (Voulez - vous) cuando era un chaval de 14 años, me dije que un día, era un día, y me dejé caer por los multis.

La película, me dejó diferentes sensaciones, así que la he dejado reposar un día, para escribir algo sobre ella.

Está dirigida por Phyllida Lloyd, que fue la responsable de su traslado a los escenarios. No es una directora de cine al uso, y eso se nota en una dirección un tanto pobre, que sin embargo, es suficiente para transmitir toda la magia, la fantasía, y el placer por vivir, que transmiten las canciones de ABBA.

Y de eso trata su escaso, y sencillo argumento, de la pasión por vivir. No importa los años que pasen; hemos de apurar la vida hasta el último minuto. Petard@s, hasta el último día de nuestra vida. Auténtico cine setentero, marujo y casposo, como si fuera una película de Cine de barrio.

Un inicio mágico, y un final delicioso, muy new age, pero sencillo, y cercano al público al que está dirigida la película. Eso sí, mamás y papás que vais a llevar a vuestros niños al cine: no es una película para ellos, sino para "mayores de 13 años, y menores acompañados". Recordad que los niños ya no vienen de París.

Los actores, con desparpajo. Meryl Streep, perfecta, y el trío masculino, inmaculado. Las canciones, inolvidables, y bien aprovechadas. Como ver Grease, pero algo más simplón.

Y hay cameos de los miembros de Abba, por supuesto. Seguro que os quedáis hasta los bises.